VUELOS
VUELO BIPLAZA
¿Por qué no compartir el cielo volando con nuestros amigos? Las alas de parapente especiales para el vuelo en biplaza soportan perfectamente el peso de dos ocupante. No se necesita de ningún requisito en especial, solo tener ganas de descubrir tu alma de pájaro. Al poder hablar en vuelo con el pasajero y permitirle que durante unos minutos él mismo maneje el parapente, los vuelos biplaza se convierten en un útil pedagógico de los más importantes que existen para mejorar la calidad de la enseñanza del parapente.
Ni sirve cualquier ala, ni podemos hacer un biplaza sin tener la preparación mínima para hacerlo.
¿Dónde se coloca el pasajero? Puede ir delante o detrás. Existen diferentes sistemas de bandas para que cada uno, según su talla y habilidad, escoja aquel sistema más práctico o más a su gusto. En el despegue, la carrera será un poco más larga que en monoplaza porque la velocidad mínima a alcanzar para el despegue es mayor, y también por las lógicas dificultades que pueden aparecer al intentar correr tan cerca de otra persona. Para el aterrizaje, sólo nos hará falta un frenado más enérgico y la buena colocación del pasajero, lo que permitirá que la toma sea tan suave como si volásemos solos, o incluso mejor...
EL VUELO DE ARRASTRE: EL TORNO
No siempre disponemos de una montaña para despegar. El parapente, como las otras disciplinas de vuelo a vela (planeadores y alas delta) necesita un desnivel para efectuar sus vuelos; si no podemos desplazarnos hasta las montañas para disponer de esos desniveles, hagamos que los desniveles se acerquen a nosotros.
Con un artilugio llamado "torno" podemos tirar de un parapente como lo haríamos de una cometa.
El vuelo se inicia con la tracción desde un torno debobinador montado sobre un vehículo.
El torno, a modo de malacate, brinda la fuerza mediante una cuerda que se va liberando y que permite que te eleves junto al piloto hasta una altura de 400 metros. Una vez alcanzada esta altitud, el instructor desprende la cuerda y allí comienza el placer de deslizarte por el cielo en busca de alguna térmica (corriente de aire caliente ascendente) que te empuje aún más alto. El viento en la cara y el silencio sólo interrumpido por el susurro de la vela te acompañarán en este paseo por las nubes...
Existen también otros sistemas de torno para el remolque.
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