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PLEGADAS A BAJA ALTURA, UNA COMBINACION EVITABLE

Después de varios días de analizar y "procesar" una nueva situación difícil para nuestra actividad, creo que tengo algunas cosas para decir. Unas sobre lo que pienso y otras para que todos pensemos.

Repitiendo lo que dije al día siguiente en el despegue, estas situaciones ya las hemos vivido en el ambiente del parapente, y es indudable que las seguiremos viviendo. A posteriori todos sabemos que hubiera sido evitable, pero ya de nada sirve.

Aunque no lo conocía a Miguel, tengo una imagen que me quedará grabada un tiempo, sobre las preguntas de su esposa, apenas pude aterrizar en el despegue de Famatina, luego de haber intentado infructuosamente hacerlo en varias oportunidades en el lugar del hecho, y mis respuestas evasivas.

Desde mi lugar, los acompaño en su dolor. En lo personal, cada vez que ocurre un accidente, sea fatal o no, vuelvo a preguntarme si estamos jugando a la ruleta rusa y esto es puro azar, o si los riesgos son manejables. Generalmente, al igual que la mayoría, me cuestiono si es lógico seguir, y obviamente cada vez que hago este análisis, llego a la conclusión que es manejable, que puedo llevar el riesgo a valores razonables, y que es comparable con el de la moto o el esquí. Espero no estar confundió, y auto engañándome, como algunos sugieren que hacemos muchos en esta actividad.

Primera lucecita roja: existe, y mucho entre nosotros, la justificación de actitudes irracionales, con argumentos racionales. Pocas veces me ha pasado encontrarme con un precavido excesivo, y por el contrario muchas veces observamos excesos de confianza, que el autor raramente admitirá.

En cuanto al motivo del accidente de Miguel (aclaro que no lo vi), creo que no hay dudas, fue una plegada seguida de un giro violento.

La plegada a baja altura, como definición concreta de una situación, es la causa más frecuente de accidentes en parapente. Si analizamos esta situación de manera objetiva, es muy fácil de evitar, aunque a veces a costa de sacrificar satisfacción en el vuelo y/o controlar nuestra autoestima.

Excepto en el despegue y en el aterrizaje, uno no tiene necesidad de volar a menos de 50, 70 o 100 metros del piso. Esta es la altura necesaria para lanzar el paracaídas de emergencia, en caso de necesidad.

El despegue no es necesario realizarlo si uno sospecha una alta probabilidad de plegadas, y en el aterrizaje existen maneras de disminuir ese riesgo casi a cero.

Eventualmente habría que tener la disciplina suficiente para realizar vuelos en dinámica o cerca del relieve, solo cuando el aire esta muy laminar, o dicho de otro modo, el riesgo de plegadas es casi nulo.

No despegar si los cambios de intensidad y dirección del viento en el despegue son muy violentos, y aterrizar con orejas si el "lavarropas" se puso en marcha mientras estábamos en el aire.

Resumiendo, el RIESGO es COMBINAR dos situaciones, que son perfectamente independizables. PLEGADAS y BAJA ALTURA.

Es imposible hacer un listado taxativo de las cosas que no hay que hacer para volar con cero riesgo. Es tarea de cada uno, estar atento a lo que se puede producir, y anticiparse a la situación. El aire es un medio que no vemos y desconocido para nosotros, es fundamental entender como funciona, para poder interpretar las señales y prever un máximo de situaciones no deseadas. Los que me conocen, saben que el capitulo "prevención de accidentes" normalmente se extiende por más de dos horas, y todos nos quedamos con la idea de haber tocado solo el 10 % de las posibilidades.

Es indudable, que el más expuesto, es aquel piloto que tiene poca experiencia e intenta independizarse. Todos pasamos por ese momento, y en mi caso, hace 13 años y no teniendo referentes a mano, tengo que aceptar que hubo una cuota de suerte. También es cierto que es muy difícil, conseguir que un piloto nuevo entienda, que en esto hay tiempos difíciles de modificar, y que probablemente le llevará 5 años volar como "ese piloto" que lleva 5 años volando.

Conozco muy pocos pilotos que aprendieron todo lo necesario para no pegarse ningún susto antes de haberse asustado. Generalmente son pilotos que en muchas oportunidades, no habiendo volado cuando otros lo hicieron, se quedaron con la sensación de haberse perdido un buen vuelo.

Una ultima reflexión y segunda lamparita roja: Lamentablemente esta información esta llegando a muchos pilotos que "ya no la necesitan", y no le llegará a los que comienzan el curso mañana.

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