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LA MAGICA FUERZA DE LA GRAVEDAD

En este momento estoy sentado en el asiento trasero de la Patrol viajando hacia Valdivia. Sonia maneja y Marcos (Marquitos) esta sentado (sentado es una manera de decir) a mi lado. Hace unas horas que estamos en Chile (pasaremos un fin de año en familia), y no puedo dejar de pensar en mis amigos que perdieron en menos de 10 dias a dos de sus mejores compañeros de vuelo (uno de ellos tambien muy amigo mio).

Ricardo "RAMBO" Espinoza, muy admirado por mi como dirigente, pues fue sin duda, quien mas aporto hasta el momento en Chile, a la seguridad y al ordenamiento de la actividad. Por lo poco que he leido, en la zona de la Piramide, en Santiago de Chile, tuvo una plegada a baja altura y entro en una secuencia de rotaciones y abatidas. No tiro el paracaidas de emergencia, y algunos suponen que no lo hizo por la proximidad a varias lineas de alta tension. De lo que no cabe duda, es que llego hasta el suelo intentando recuperar una situacion de vuelo normal con su parapente. Tambien lei que ultimamente estaba volando con poca frecuencia, y yo pienso que ante la proximidad del campeonato seguramente estaba intentando recuperar el tiempo perdido. Buscando las termicas de servicio con baja altura para no dar ventajas a los demas, en un campeonato en el que Ricardo ya habia obtenido buenos resultados anteriormente.

Ricardo era una persona con mucha energia, y cuando se proponia algo, ponia todo lo que tenia a su alcance para conseguirlo. Su determinacion para llevar adelante sus proyectos era admirable. La Piramide, ademas, era "SU LUGAR", pues nadie ha trabajado mas que el, para que este despegue, increiblemente practico para los pilotos de Santiago, por estar a solo 10 minutos del centro de la ciudad, no se pierda y siga disponible aunque sea los dias de semana. Creo que Ricardo (ya me corregiran) nunca habia lanzado el paracaidas de emergencia, ni siquiera en forma de practica sobre el agua.

La pregunta de siempre: QUE HIZO MAL RICARDO ? Y las respuestas, una vez mas, me hacen dudar sobre nuestro real control de los riesgos cuando volamos. Analizado con posterioridad, y sobre la base de un monton de suposiciones, aparecen algunas posibilidades de errores. Mi preocupacion es que todos y cada uno de los que ahora podemos considerar "posibles" errores, me hubieran pasado a mi tambien, y probablemente a muchos de los que estan leyendo estas reflexiones. Todos pasamos en algun momento por largos periodos sin volar, muchos retomamos ante la inminencia de algun acontecimiento, estos acontecimientos a muchos de nosotros nos condicionan y nos hacen perder objetividad, todos volamos a baja altura, todos los parapentes pliegan, y muchos pilotos nunca tiraron su paracaidas de emergencia.

YO SE, QUE SI RICARDO PUDIERA, SEGUIRIA TRABAJANDO POR LA SEGURIDAD EN EL VUELO.

QUE EL LO CONSIGA ESTA EN TODOS NOSOTROS

Como ya he dicho muchas veces, no existe un "manual de la seguridad" en el que aparezca un listado taxativo de las cosas que NO hay que hacer para volar con riesgo CERO. El parapente es un "vicio" que nos da mucho placer (algunos dicen que la adrenalina es adictiva), y como tal, seguramente nos hace perder objetividad en algunas ocasiones.

Uno de los secretos es estar permanentemente atento a los riesgos posibles, y anticiparnos aunque sean solo sospechas. Esto inevitablemente implica muchas veces quedarnos con las ganas, cuando otros mas osados se "arriesgan" un poco mas y salen airosos del intento, habiendo "disfrutado" un poco mas que nosotros. En muchos casos, los accidentes son la consecuencia de una suma de pequeños errores, que resultan imperceptibles si los tomamos uno por uno. Esto de "quedarme con las ganas", para mi se ha convertido en un ejercicio que practico habitualmente. A veces sobre la base de sensaciones muy personales y sospechas muy debiles, como pueden ser un simple dolor de cabeza, sumado a mas de una semana de no volar y alguna sensacion inexplicable y dudosa sobre la aerologia en el lugar. Si esta es mi primera impresion, hago esfuerzos por no salir a volar aunque otros lo hagan y la realidad demuestre lo contrario. Es simplemente un ejercicio que hace mas facil la decision de no volar en condiciones dudosas, o no aterrizar en el despegue si las condiciones no son optimas, o no hacer un asimetrico cerca del piso aun habiendo publico, o perderme una ascendente cerca de la ladera si creo que puede haber turbulencia, etc.

Otro temita que no quiero dejar de tocar en estas "reflexiones", es la aparente falta de respeto a la fuerza de la gravedad, en que estamos incurriendo en algunos casos. Esta magica fuerza, gracias a la cual estamos todos pegados al piso junto con la atmosfera, y que evita salgamos depedidos hacia el espacio, en nuestro caso puede convertirse en un enemigo mortal. La fuerza de la gravedad (G) es igual a 9,8 mts./seg. y la velocidad (V) es igual a la fuerza de la gravedad (G) por el tiempo transcurrido (T). V=G*T Si no me equivoco, esto quiere decir que cualquier cuerpo que se deja caer tiene una aceleracion de casi 10 mts./seg. Es decir que si nosotros saltamos de un piso quince, cuando transcurrio un segundo, nuestra velocidad es de 10 mts/seg (36 km/h); cuando pasaron 2 segundos, nuestra velocidad es de 20 mts/seg (72 km/h); y si pasan 3 segundos nuestra velocidad sera de 30 mts/seg (108 km/h). Si en este momento nos encontramos con el piso, probablemente no lo podamos contar, o por lo menos terminaremos bastante lastimados.

Siguiendo con este analisis, mas o menos a los 120 a 150 km/h el rozamiento con el aire empieza a ser significativo, y entre los 180 y 200 km/h, dependiendo de la posicion y la vestimenta, la velocidad se estabiliza. Gracias a la magia de nuestro trapo volador (1 metro cuadrado de tela cada 3,5 kg. de peso aproximadamente), la tasa de caida minima posible (vertical) anda en los 3,6 km/h (1 mts/seg), con una velocidad horizontal de algo menos de 30 km/h. Esto debemos agradecerlo a la sustentacion. Si nos pasamos de rosca con los comandos y entramos en perdida (desaparece la sustentacion), solo nos queda la resistencia que ofrece nuestro cuerpo y el trapo desordenado encima nuestro. En pocos segundos nuestra tasa de caida se multiplico por 10 (10 mts/seg o 36 km/h), y la velocidad horizontal quedo en cero. Rapido para llegar el piso!!!

Otro ejemplo de la eficacia de la fuerza de la gravedad relacionada con una maniobra posible en parapente, es que durante un giro centrifugado o espiral, en el que la cuerda del parapente se ubique cerca de la vertical, y el borde de ataque mire hacia al piso, nuestra velocidad de descenso puede superar los 20 mts/seg (72 km/h). Seguramente se preguntaran como puede ser que un parapente que tiene una velocidad manos libres de 38 km/h pueda llegar a volar a mas de 70 km/h aun con un lado semifrenado. Es una combinacion de la fuerza de la gravedad, y la fuerza centrifuga. En estos casos, el piloto puede llegar a superar los 80 km/h de velocidad tangencial, pues el recorrido que hace es aun mayor que el ala, en el mismo tiempo. La velocidad de caida en esta situacion es mucho mayor que en una perdida, y se debe simplemente a que al ala, esta orientada hacia el piso volando hacia abajo, en la posicion para la que esta diseñada en funcion de ofrecer la menor resistencia posible. Llegar al piso en esta configuracion, obviamente no es muy aconsejable, y esta situacion puede darse de manera no inducida por el piloto, como consecuencia de una plegada mal resuelta.

Una tercer situacion en que la magia de la gravedad nos complica, son los cabeceos a baja altura. Como consecuencia de un negativo involuntario, o perdida mal controlada (situaciones posibles luego de una plegada mal resuelta), el parapente puede salir despedido desde atras hacia adelante con respecto al piloto, a velocidades tan altas, que sin darnos cuenta podemos llegar a ver la vela delante nuestro y por debajo de la linea del horizonte sin haber tenido tiempo para reaccionar. La recuperacion de la vertical demora unos instantes, y ya sabemos como actua la fuerza de la gravedad en esta configuracion, pero ademas, y para hacerlo mas grafico, el parapente se convierte en el mango de un latigo y el piloto es la punta del latigo. Nuevamente la fuerza centrifuga nos da una mano negra, y si tenemos la mala suerte de llegar al piso exactamente en ese momento, la velocidad del impacto es muy alta.

Un ultimo tema que intentare enfatizar, es la falta de seriedad y responsabilidad con que muchos pilotos ingresan el el mundo de las acrobacias en parapente. Ya tenemos varios accidentados por estos motivos, y seguramente tendremos muchos mas. Ademas de los innumerables incidentes, sin consecuencias a veces por la fortuna, y otras gracias a la utilizacion de nuestro ultimo recurso, el paracaidas de emergencia, que en algunos casos ya es moneda corriente.

Hace poco, conversando con Alejandro Liendo, haciamos comparaciones con la aviacion. Ale es un piloto que toma algunos de los consejos que yo doy referentes a la seguridad, los multiplica por 3 y los aplica, con lo cual deja de volar mas veces de las necesarias, pero indudablemente, cuando lo hace, el margen de seguridad que maneja es envidiable. Con esta historia del riesgo adicional, que implica para los pilotos de Buenos Aires, la baja frecuencia de vuelo, hace unos meses decidio hacer el curso de piloto y ahora vuela un cessna (no se como se escribe). Obviamente esta gratamente impresionado por los chequeos y procedimientos obligatorios antes, durante y despues de los vuelos, y la comparacion con el parapente desde este punto de vista es de terror. Por suerte o por desgracia, depende desde donde se lo mire... QUE LEJOS ESTAMOS...

Hace un tiempo tuve el placer de hacer un vuelo de acrobacia de unos 20 minutos con Omar Diaz, un piloto de Bell Ville, que tambien es piloto de parapente, y antes de salir a carretear, hizo todos los chequeos y me comento: - con este avion se puede hacer cualquier cosa menos volar invertido. Yo no hice preguntas. Durante el vuelo, hizo todo lo que se podia hacer, y en un par de oportunidades consiguio que yo perdiera totalmente la orientacion.

Yo me pregunto si los pilotos de avion o de planeador, harian un looping si supieran que: - ante una pequeña falta de timing, el avion se puede "desarmar", el piloto puede quedar con algunas "vueltas de twist", el conjunto puede entrar en "autorrotacion", y en estos casos sera necesario "tirar el paracaidas de emergencia". Este es un "procedimiento normal", en general el piloto no se lastima, y el "avion" solamente en algunos casos sufre daños menores, facilmente reparables. :-) :-o <:-(

Claro, cuando vemos a un Lopez, o a cualquier integrante del grupo SAT haciendo maniobras acrobaticas, parece muy sencillo, y el timing es casi perfecto en todos los casos. Pero casi todos ellos, creanme, o prenguntenselo a cada uno, tienen:

- unos cuantos sustos encima

- al menos un lanzamiento de emergencia por estos motivos

- al menos un incidente con mayores o menores consecuencias.

A esta altura, cuando el timing no es perfecto, o encuentran alguna turbulencia imprevista, ya saben como corregir la situacion para evitar consecuencias indeseables. Todos ellos tienen muchas, muchisimas horas de vuelo, y un feeling muy especial con el parapente, que no es habitual en nosotros los terraqueos.

En nuestros paises, Argentina, Chile y España, por tener a varios de los acrobatas mas destacados mundialmente, en mi opinion, el riesgo adicional que existe, simplemente por la tentacion de "probar", algo que parece facil y natural, y cuya practica vemos habitualmente, es muy alto, y genera una proporcion altisima e inaceptable de los incidentes/accidentes en parapente. De todos modos, si el parapente es adictivo por la adrenalina, la acrobacia, indudablemente debe ser lo mismo, multiplicado varias veces.

Yo hice tres contragiros (mal llamados looping) sobre el agua, me gusto mucho, los 3 salieron perfectos, pero decidi que seguir haciendolos significaba asumir riesgos inaceptables para mi. En general, la gente piensa que cuando yo sugiero no hacer acrobacias, ni siquiera los engañosamente inofensivos wing-over, lo hago porque no se hacerlas, y de alguna manera intento un boicot al show. Estoy seguro que si me propongo hacer una barrena invertida en menos de un mes la puedo hacer razonablemente prolija, pero no es mi interes por ahora. Si los que sugieren cautela, son "el Lopez" o "el Coyote", les restamos autoridad, pues ellos mismos estan haciendo "locuras" todo el tiempo. Como veran, es una trampa dificil de resolver, y lamentablemente seguiremos teniendo accidentes de parapente por este motivo. En nuestros paises mas de lo normal.

Tengo en mi archivo de correos el testimonio de un autodenominado acro-adicto que sufrio un accidente no hace mucho, y me gustaria mucho publicarlo o retransmitirlo por este medio. Les prometo que si obtengo autorizacion, dentro de unos dias lo podran leer. Creo que seria sano para la actividad, convencer a los acrobatas, para que escriban y compartan con lujo de detalles los momentos amargos, y no solo nos dejen la sensacion de placer que debe sentirse al ser observado y admirado por una multitud de pilotos y/u observadores en los despegues y aterrizajes.

Como se imaginaran, a esta altura de mis reflexiones, ya estoy volviendo de Chile, otra vez sentado en el asiento de atras de la Patrol, junto con Marcos, que ahora duerme, y Sonia manejando. Creo que esto de la "familia" tambien ayuda...

Quiero dedicarle este correo a Ricardo, y pedirles en nombre de EL, a todos aquellos que lo lean, que tomen margenes mas amplios de seguridad, y limiten los riesgos. A los amigos de quienes no pueden logralo por si mismos, que les den una mano, y no abandonen ese objetivo hasta conseguirlo. El autodenominado acro-adicto se ha propuesto no hacer ninguna acrobacia con menos de 100 metros de altura, y tiene "alguien" que lo controla...

Todos tenemos derecho a dar consejos, sugerir, convencer, impedir, prohibir... cuando se trata de la SEGURIDAD.

CUIDENSE...

Luis

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